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Preparando algo especial...
Escuchá mientras leés
🎵 Amiga Mía Alejandro Sanz 🎶 Tú Me Cambiaste La Vida Río Roma
↓ deslizá ↓
Para vos, mi amor
Flavia
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Hay cosas que uno no sabe decir con palabras, no porque no las sienta, sino porque las siente demasiado. Pero hoy quiero intentarlo, porque te lo merecés, porque me lo merezco, y porque hay silencios que ya no quiero guardar.

En la vida hay formas de ver el futuro como algo propio. En los tiempos de ir y venir, de entender los porvenires, siempre nos encontramos con sendas que, en muchos de los casos, no nos elevan la mirada — que si sí, que si no.

Es algo un poco elemental, porque en ello resolvemos muchas veces un destino partido entre una misericordia descuidada y el sentir utópico de un amor no correspondido.

No somos ajenos al sentimiento. En él encontramos oscuras facetas a veces, pero más nos enerva el estómago con esas mariposas que dicen que es amor. Es algo extraño, porque la belleza emerge en la fantasía del mañana, en el ocaso del presente y en la promiscuidad de los sentires.

Uno camina sin saber bien hacia dónde, buscando sin buscar, esperando sin esperar, creyendo que tal vez la vida es solo eso: un andar sin rumbo con la esperanza de que algo nos despierte.

Y entonces llegaste vos...

El camino hacia el amanecer a veces es largo. La luz al final del túnel no siempre se ve real, y yo ya me estaba acostumbrando a caminar en la penumbra. Pero ahí apareció tu linda mirada, como un relámpago silencioso que iluminó todo sin hacer ruido.

No era algo que buscábamos, pero sí era algo que necesitábamos — como el agua que no sabés que te falta hasta que la probás, como el aire que respirás sin pensar hasta que alguien te lo devuelve.

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Un mensaje cambió todo. Las palabras que aparecieron en esa pantalla eran más que letras; eran el comienzo de algo que ni vos ni yo imaginábamos.

Un sí hizo murmullo en el silencio...

Y la avaricia del encanto de tu presencia hizo el resto. Desde ese momento, algo dentro de mí se reacomodó, como si las piezas que siempre estuvieron sueltas por fin encontraran su lugar. Ese beso selló lo que las palabras no alcanzaban a decir.

Más cerca del cielo

Bendigo el día en que, en un rato, estuve más cerca del cielo — no porque estaba encima de un peñasco, sino porque estaba a tu lado. Nuestra primera salida, la primera aventura juntos, y ya supe que con vos todo iba a ser diferente.

Y en ese instante entendí que el cielo no está arriba; está donde vos estés. Puede ser en un auto, en un banco de plaza, en un silencio compartido o en una risa a las tres de la mañana. Si estás vos, estoy en paz.

Pasaron días de aquellos, meses, y hasta parece que son años. Pero aquí estamos: frente a tus ojos, diciéndote lo mucho que te quiero, que sos la luz que me vio renacer, que antes de vos las cosas tenían forma pero no color, tenían sonido pero no melodía.

Me enseñaste que amar no es solo un sentimiento bonito que se dice en las canciones. Amar es quedarse cuando todo se complica, es elegir al otro cuando es más fácil mirar para otro lado, es construir juntos algo que el mundo no entiende pero que a nosotros nos sostiene.

Con vos descubrí que las mejores aventuras no se planean, se viven. Que la vida es más linda cuando tenés a alguien que te mira desde el otro lado del kayak con esa sonrisa que lo cambia todo.

Cada viaje, cada paseo, cada momento compartido se convirtió en un recuerdo que llevo grabado en el alma. Porque con vos hasta lo ordinario se vuelve extraordinario.

Navidad a tu lado

Y qué lindo fue tenerte en mi casa en Navidad, rodeados de tu familia y la mía, de risas, de esas cosas simples que hacen grande la vida. Ese día entendí que no necesito más regalo que tu presencia, que la mejor Nochebuena es la que se pasa con las personas que uno ama.

Verte ahí, compartiendo con los míos, sintiéndote parte de todo, fue uno de los momentos más hermosos que guardo en el corazón. Tu familia y la mía, juntas, celebrando la vida. No hay mejor Navidad que esa.

Sin vos era algo;
con vos ya soy todo.

Y sé que no soy fácil. Sé que tengo mis tormentas, mis silencios que pesan, mis días en que el mundo me queda grande. Pero vos te quedaste. Te quedaste cuando era más simple irse, me elegiste sin que te lo pidiera, me abrazaste sin que te lo mereciera.

Gracias por tu paciencia, por tu sonrisa cuando la mía se esconde, por tu mano firme cuando mis pasos dudan. Gracias por cada día ordinario que con vos se vuelve extraordinario, por cada noche en que tu presencia convierte el insomnio en calma.

Flavia

No sé qué nos depara el mañana, pero sé una cosa con absoluta certeza: quiero caminarlo con vos. Cada sendero, cada curva, cada tormenta y cada amanecer. Con vos, siempre con vos.

Sos mi luz, mi camino y mi razón de seguir.

Te quiero mucho, hoy y todos los días que vengan.

Tuyo, siempre ❤️
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